Dejé de decir 'tú y 'yo', para decir nosotros.
domingo, 23 de diciembre de 2012
Así de simple
El presente sabe a té de vainilla, huele a incienso y suena como una canción de Ed Sheeran. Y me hace feliz.
lunes, 17 de diciembre de 2012
Buon Natale
Conozco mucha gente a la que no le gusta la navidad, y respaldan esa afirmación argumentando el exceso de consumismo que encontramos en estas fechas, la desmesurada cantidad que gastan los ayuntamientos en electricidad con las luces, los odiosos villancicos que suelen provocar dolor de cabeza, el agobio de ir a más de una comida familiar a la semana...
Pues qué queréis que os diga, puede que os sorprenda pero la verdad es que me gusta la navidad. Lo cierto es que no consigo averiguar por qué, pero me resultan agradables estas fechas. En primer lugar, supongo que tiene algo que ver que sea una persona muy afín al frío y a llevar capas y capas de ropa y abrigos y bufandas y gorros calentitos... Y la verdad es que también me agrada pasear por el centro de la ciudad (que no es Madrid, pero es aceptable... ) y ver mucha gente, muchas sonrisas, cafés humeantes a través de las ventanas de las cafeterías.
Supongo que todo tiene su lado bueno y su lado malo, y obviamente no todas las personas ni todas las familias viven estas fechas de la misma manera, pero tal vez sea porque me acuerdo de mi infancia, que afortunadamente no fue dura en absoluto, y me hace feliz pensar que hay niños que la noche de reyes se acostarán nerviosos, o que en este momento puede haber una pareja de recién casados poniendo juntos el árbol y ¿Por qué no? Haciendo el amor sobre la alfombra, por ejemplo.
En cualquier caso, y aunque sea un gran tópico, lo que más me gusta de la navidad es que conforme creces te das cuenta de que el regalo que recibes con más ilusión de todos, puede ser incluso un gran abrazo de una persona que te importa. Y aunque tengamos todo el año para abrazarnos y ser buenos, complace saber que aún en la situación actual, son éstas las cosas que nadie nos puede arrebatar, que el dinero no es capaz de comprar, y con las que nunca se podrá hacer negocio.
Feliz navidad y un abrazo de oso a todos :)
Pues qué queréis que os diga, puede que os sorprenda pero la verdad es que me gusta la navidad. Lo cierto es que no consigo averiguar por qué, pero me resultan agradables estas fechas. En primer lugar, supongo que tiene algo que ver que sea una persona muy afín al frío y a llevar capas y capas de ropa y abrigos y bufandas y gorros calentitos... Y la verdad es que también me agrada pasear por el centro de la ciudad (que no es Madrid, pero es aceptable... ) y ver mucha gente, muchas sonrisas, cafés humeantes a través de las ventanas de las cafeterías.
Supongo que todo tiene su lado bueno y su lado malo, y obviamente no todas las personas ni todas las familias viven estas fechas de la misma manera, pero tal vez sea porque me acuerdo de mi infancia, que afortunadamente no fue dura en absoluto, y me hace feliz pensar que hay niños que la noche de reyes se acostarán nerviosos, o que en este momento puede haber una pareja de recién casados poniendo juntos el árbol y ¿Por qué no? Haciendo el amor sobre la alfombra, por ejemplo.
En cualquier caso, y aunque sea un gran tópico, lo que más me gusta de la navidad es que conforme creces te das cuenta de que el regalo que recibes con más ilusión de todos, puede ser incluso un gran abrazo de una persona que te importa. Y aunque tengamos todo el año para abrazarnos y ser buenos, complace saber que aún en la situación actual, son éstas las cosas que nadie nos puede arrebatar, que el dinero no es capaz de comprar, y con las que nunca se podrá hacer negocio.
Feliz navidad y un abrazo de oso a todos :)
domingo, 9 de diciembre de 2012
el truco
Sabéis esas veces en las que el llanto
se acumula en el pecho y casi estalla,
esas veces en las que mamá hace la cena
mientras tú cierras la puerta.
Cuándo las lágrimas acompañan a la respiración
y dentro de ti no hay nada,
nada más que agua.
Entonces el truco es coger aire,
sí, de verdad, aire.
Coges mucho aire y te llenas,
piensas en un abrazo y lo sueltas.
Y así cuando mamá llama a cenar
cuando te aburres en clase de matemáticas
cuando relees las cartas
cuando hace frío... No lloras más.
La pena es que a veces,
como tantas otras cosas...
el truco no funciona.
se acumula en el pecho y casi estalla,
esas veces en las que mamá hace la cena
mientras tú cierras la puerta.
Cuándo las lágrimas acompañan a la respiración
y dentro de ti no hay nada,
nada más que agua.
Entonces el truco es coger aire,
sí, de verdad, aire.
Coges mucho aire y te llenas,
piensas en un abrazo y lo sueltas.
Y así cuando mamá llama a cenar
cuando te aburres en clase de matemáticas
cuando relees las cartas
cuando hace frío... No lloras más.
La pena es que a veces,
como tantas otras cosas...
el truco no funciona.
Anette y sus elecciones
Un (mal) día, Anette fue consciente de lo que significa tomar decisiones. Parece tan obvio que tomar una decisión conlleva unas consecuencias, que todos creemos que el día que hayamos de elegir, sabremos a qué nos enfrentamos. Anette pensaba lo mismo hasta que se vio obligada a representar el papel de protagonista en esta típica situación, y hasta que no tuvo de frente los dos simbólicos senderos en los que desembocaba el camino recorrido no supo realmente lo que era sentir el agobio y la presión de una acción inevitable. Decidir, comprendió Anette, significó lágrimas brotando de sus ojos, presión en el pecho, y una sensación de desdicha difícil de describir. Anette y su falda negra se sentaron en una silla plegable, hablaron, lloraron y decidieron. Ella y su melena de fuego, ella y sus desdichas, ella y sus acciones, ella y sus consecuencias.
Y si hay algo que Anette puede asegurar sin miedo a equivocarse es que nunca, jamás hasta a fecha había comprendido realmente lo que duele decidir cuando una está dividida.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
miércoles, 17 de octubre de 2012
Mi calle está llena de esquinas, y es gracioso que nunca antes me haya percatado, pero está llena de esquinas en las que comernos a besos y besarnos con hambre. Hoy mi armario se ha llenado por primera vez en quince años de monstruos, y junto a ellos he sacado las cerillas del cajón de las medias, y he quemado la ropa que aún olía a ti.
Quiero pensar que mientras yo te (d)escribo, tú y tu cama soñáis con acariciarme la cara interior de los muslos, y notar como el vello se eriza exactamente igual, que cuando me dices que me quieres.
Voy a ponerme la falda y las medias negras, y puede que tal vez también las botas altas. Y después entraré en tu cuarto, me colaré en tu armario, y esconderé una caja de cerillas en tu cajón de la ropa interior. Para cuando me eches de menos, amor.
Quiero pensar que mientras yo te (d)escribo, tú y tu cama soñáis con acariciarme la cara interior de los muslos, y notar como el vello se eriza exactamente igual, que cuando me dices que me quieres.
Voy a ponerme la falda y las medias negras, y puede que tal vez también las botas altas. Y después entraré en tu cuarto, me colaré en tu armario, y esconderé una caja de cerillas en tu cajón de la ropa interior. Para cuando me eches de menos, amor.
Cobarde(s)
No he tenido valor,
para callar mis pesadillas
para pedirte que las calles.
No he tenido valor,
y no he soñado con tu risa.
La he alejado a kilómetros,
la he desterrado de mis tímpanos.
No he tenido valor
para pedirle a tu pecho
que me haga las veces de almohada.
Para que tus latidos,
formen la banda sonora de mis noches.
No he tenido valor,
aunque lágrimas me sobren.
No he tenido valor
para pedirte que te quedes
y de todos mis errores,
ese ha sido el culminante.
No he tenido valor,
para quedarme en tu cama
tras el último intento.
No he tenido valor,
pero tú
no lo has tenido tampoco.
para callar mis pesadillas
para pedirte que las calles.
No he tenido valor,
y no he soñado con tu risa.
La he alejado a kilómetros,
la he desterrado de mis tímpanos.
No he tenido valor
para pedirle a tu pecho
que me haga las veces de almohada.
Para que tus latidos,
formen la banda sonora de mis noches.
No he tenido valor,
aunque lágrimas me sobren.
No he tenido valor
para pedirte que te quedes
y de todos mis errores,
ese ha sido el culminante.
No he tenido valor,
para quedarme en tu cama
tras el último intento.
No he tenido valor,
pero tú
no lo has tenido tampoco.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Esta mañana al levantarme, le pregunté por ti al café con leche y éste me contestó que solo respondería en presencia del azúcar, que sino me pongo histérica cuando me dice que no has dormido a mi lado. El cajón de mi ropa interior reiteró la negativa, que no, que hoy no le hemos visto por aquí contemplándote en cueros salir de la cama. Y mi pelo despeinado ha salido esta mañana de casa intentando aliarse con el viento por si me devuelve tu olor en alguna esquina, en alguna fría calle de camino a la monotonía. Y al llegar a casa a la hora de comer, la verdad es que te esperaba gracioso con el delantal puesto y los platos en la mesa y sin embargo lo único que he encontrado ha sido una servilleta manchada de chocolate que decía ''Anette, cariño, tienes pasta en el congelador, come bien y no llegues tarde a clase. Besos, mamá'' escrita con prisas. Lo siento mucho mamá, me hubiera gustado responder, pero la verdad es que si hablamos de besos los que yo quiero son los suyos.
Y el atardecer ha escuchado mis plegarias y me ha devuelto tu voz... a través de ese teléfono que siempre parece mudo si el que habla no eres tú. Me ha devuelto tu amor en forma de ''¿no me echas de menos?'', y la verdad es que aunque no lo comprendas, no me sale la voz de lo mucho que te extraño, y por eso he de escribirlo.
Esta noche, antes de acostarme, le he preguntado por ti al solitario cepillo de dientes que reina en el vaso del cuarto de baño. Y al instante ha parecido como que se marchitaba, lo he notado como más viejo, como si hiciera falta comprar otro, como si fuera el reflejo exacto de mi estado de ánimo. Y él ha contestado algo así como ''yo también quiero que su cepillo de dientes comparta vaso conmigo...''.
Fíjate, la almohada ha sido la única que me ha dicho ''Yo, que seco tus lagrimas, sé tan bien como tú que él está presente todas y cada una de tus noches.''
Y el atardecer ha escuchado mis plegarias y me ha devuelto tu voz... a través de ese teléfono que siempre parece mudo si el que habla no eres tú. Me ha devuelto tu amor en forma de ''¿no me echas de menos?'', y la verdad es que aunque no lo comprendas, no me sale la voz de lo mucho que te extraño, y por eso he de escribirlo.
Esta noche, antes de acostarme, le he preguntado por ti al solitario cepillo de dientes que reina en el vaso del cuarto de baño. Y al instante ha parecido como que se marchitaba, lo he notado como más viejo, como si hiciera falta comprar otro, como si fuera el reflejo exacto de mi estado de ánimo. Y él ha contestado algo así como ''yo también quiero que su cepillo de dientes comparta vaso conmigo...''.
Fíjate, la almohada ha sido la única que me ha dicho ''Yo, que seco tus lagrimas, sé tan bien como tú que él está presente todas y cada una de tus noches.''
miércoles, 19 de septiembre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
La noche es una cascada
Mil noches sin saber que te esperaba y cuando por fin te encuentro no te siento aquí, habré de preguntarle a la luna el motivo por el que sin ti las noches son más que oscuras, incuso diría que más que negras. Explícamelo tú, porque yo no entiendo el porqué de cerrar los ojos y que tu recuerdo me caliente tanto el alma que cuando los abra me deje helada. Y es que las noches en esta habitación no son precisamente acogedoras si solo me acogen a mi, la cama no es en absoluto la nube que imagino y Morfeo llega tarde y mal porque no me acogen otros brazos que no sean los de tu ausencia. Fíjate si mis noches te necesitan, que incluso te escriben versos (que nunca han sido ni serán lo mio), porque en definitiva, son cascadas de una inspiración que se resume en el deseo de ti.
martes, 11 de septiembre de 2012
Amélie
La verdad es que él no sabe ni su nombre, ella es la chica del ático, del sexto piso. Una más dentro de una simple comunidad de vecinos de una finca madrileña de techos altos. Y él, que llegó allí con toda su vida pasada a cuestas, ha tenido la suerte o la desgracia de que la ventana de su habitación de al patio de luces, como la de ella. Le gusta imaginarla, por la noche, cuando se encuentra solo en su cama. La imagina recordando las pocas veces que se la ha cruzado en el portal, con la voluminosa melena castaña y esos vaqueros apretaditos. Huele su perfume dulce y embriagador, y le parece escuchar de nuevo el sonido de sus zapatos resonando en el mármol de las escaleras. La verdad es que aunque no sepa ni su nombre, sí sabe que le gusta sentarse en el alféizar de la ventana en pijama, bebiendo una taza de quién sabe qué y acariciando al gato negro que le hace compañía. Y todo esto lo sabe porque a él también le gusta mirar la luna desde allí, y algunas noches (cuando el insomnio se vuelve amargo) se fuma un Lucky y alza la mirada, y se topa con la ventana del ático y con la chica del sexto en pijama y calcetines. Últimamente ha estado pensando en que ya que no se atreve a preguntarle como se llama, podría ponerle él mismo un nombre... algo que le pegue. Y después de mucho pensar decide que (hasta que tenga el valor de conocerla) la va a llamar en sueños Amélie. Por eso de que a veces cuando él se siente triste, abre la ventana y no hay día que no escuche a Pereza cantando desde el sexto: ''Pequeña sonrisa de Amélie... me tienes ganado...''
jueves, 6 de septiembre de 2012
Letter 1
Hoy vengo a hablar de cosas tristes, aunque la tristeza no es, en absoluto, mi estado de ánimo actual. Tal vez por ello me haya decidido ahora a escribir sobre todas esas cosas a las que, a vuestro juicio, puedo sacar mucho más partido en otro momento. Hoy vengo a hablar de todas esas cosas que afortunadamente he dejado atrás, aunque han sido precisamente las que me han hecho ser como soy ahora.
Nunca, jamás, en mi vida he soportado la idea de las cartas... que no se mandan a su destinatario correspondiente, y no hablo de cartas cualquieras sino de aquellas cartas de amor cuyo autor escribe a su amada, pero ésta nunca las recibe. Yo, que soy una persona de palabras, siempre he considerado que a los sentimientos 'palabreados' no es justo encerrarlos en un sobre que nadie abrirá y dejarlos en un cajón, del que nunca saldrán. Pues independientemente del talento literario de cada uno (y normalmente los verdaderos enamorados multiplican este talento) es enormemente triste acumular cartas que te han servido de vía para expresar normalmente el dolor, y jamás enviarlas. Por estos motivos, y por muchos más, declaro las cartas que nunca se mandaron, una tristeza hecha papel.
Por otra parte, ¿nunca os habéis sentido inusualmente nostálgicos al doblar solos una sábana grande? Sí sí, una de esas sábanas que parece que se te vaya a tragar de lo enorme que es, pero por la que sin embargo pelean los dos enamorados en la cama. Y puede que parezca que no es para tanto pero yo de verdad que cada vez que he de lavar una de esas sábanas me entra el pánico al momento en el que se seque y haya de doblarla sola, sin poder decir 'Anda... cariño, ayúdame a doblar la sábana'. Y por esto y mucho más (también por el beso que nos daríamos al terminar de doblarla) declaro las sábanas grandes que ha de doblar una sola persona, una tristeza que invade mi colada.
Finalmente, y porque esta es una de las cosas que más tristeza han podido producirme, hablaré de los domingos. Los domingos son aquellos días en los que no importa para nada si llueve o si hace sol. Y es muy curioso, porque normalmente cualquier otro día de la semana dichos fenómenos atmosféricos son capaces de alterar nuestro estado de ánimo. Lo que pasa con los domingos es que parece como si ya llevaran un estado de ánimo directamente desde la fábrica, como los artículos defectuosos. Son esos días en los que, en invierno coges una manta y una taza de algo caliente y ves una película en el salón (normalmente para olvidarte de tu propia existencia), cuando llega el calor son aún más angustiosos pues ni siquiera puedes contentarte con el feliz sentimiento de estar calentito en casa. Lo más curioso de todo esto es que los domingos solo son días tristes si se combinan con la soledad. Pues a mi no me importaría para nada compartir la manta y la bebida caliente...
Así que, tú, sí tú, ¿Qué me dices? ¿Te apetece que veamos una película en la cama los domingos, te lea mis cartas y a cambio me ayudes a doblar las sábanas (no te olvides del beso final)?
Nunca, jamás, en mi vida he soportado la idea de las cartas... que no se mandan a su destinatario correspondiente, y no hablo de cartas cualquieras sino de aquellas cartas de amor cuyo autor escribe a su amada, pero ésta nunca las recibe. Yo, que soy una persona de palabras, siempre he considerado que a los sentimientos 'palabreados' no es justo encerrarlos en un sobre que nadie abrirá y dejarlos en un cajón, del que nunca saldrán. Pues independientemente del talento literario de cada uno (y normalmente los verdaderos enamorados multiplican este talento) es enormemente triste acumular cartas que te han servido de vía para expresar normalmente el dolor, y jamás enviarlas. Por estos motivos, y por muchos más, declaro las cartas que nunca se mandaron, una tristeza hecha papel.
Por otra parte, ¿nunca os habéis sentido inusualmente nostálgicos al doblar solos una sábana grande? Sí sí, una de esas sábanas que parece que se te vaya a tragar de lo enorme que es, pero por la que sin embargo pelean los dos enamorados en la cama. Y puede que parezca que no es para tanto pero yo de verdad que cada vez que he de lavar una de esas sábanas me entra el pánico al momento en el que se seque y haya de doblarla sola, sin poder decir 'Anda... cariño, ayúdame a doblar la sábana'. Y por esto y mucho más (también por el beso que nos daríamos al terminar de doblarla) declaro las sábanas grandes que ha de doblar una sola persona, una tristeza que invade mi colada.
Finalmente, y porque esta es una de las cosas que más tristeza han podido producirme, hablaré de los domingos. Los domingos son aquellos días en los que no importa para nada si llueve o si hace sol. Y es muy curioso, porque normalmente cualquier otro día de la semana dichos fenómenos atmosféricos son capaces de alterar nuestro estado de ánimo. Lo que pasa con los domingos es que parece como si ya llevaran un estado de ánimo directamente desde la fábrica, como los artículos defectuosos. Son esos días en los que, en invierno coges una manta y una taza de algo caliente y ves una película en el salón (normalmente para olvidarte de tu propia existencia), cuando llega el calor son aún más angustiosos pues ni siquiera puedes contentarte con el feliz sentimiento de estar calentito en casa. Lo más curioso de todo esto es que los domingos solo son días tristes si se combinan con la soledad. Pues a mi no me importaría para nada compartir la manta y la bebida caliente...
Así que, tú, sí tú, ¿Qué me dices? ¿Te apetece que veamos una película en la cama los domingos, te lea mis cartas y a cambio me ayudes a doblar las sábanas (no te olvides del beso final)?
domingo, 26 de agosto de 2012
Madrid.
Ven aquí, Madrid, que estoy cansada de pensarte en la distancia a ti y a las maravillas que guardas. Encuentrame, Madrid, que estoy harta de buscarte en tantas miradas, en tantos días perdidos porque en la costa no nieva. Mírate, Madrid, enfrentas a tus calles en el seno de alguna esquina en la que un violinista toca 'La vie en rose', mírate cernida sobre las manos entrelazadas de los enamorados que pasean bajo tu luna. Danos conversación, Madrid, que imaginamos tantas cosas sobre los bohemios áticos que aspiran poder tocar el cielo al asomarse por la ventana y localizar la sombra de tu agradable viento. Báilame, Madrid, báilame mucho y respira tu esencia, y comprende cuanto me gusta sentirme pequeña paseándote dentro de mi bufanda. Y si es acompañada, seguro que brillas más, Madrid.
sábado, 25 de agosto de 2012
Un día, sentados en el bordillo de una calle cualquiera, a una hora cualquiera (porque nada importaba más que los verbos en plural) me dijo:
-Sabes, tengo miedo de representar una parte tan pequeña de ti que el resto acabe eclipsándome.
Y yo, pensando en lo perfecta que era la manera en la que me miraba, lo gracioso que era como comía su helado y lo feliz que me hacía verle a la derecha de mi vida, respondí:
-Tú no eres un escalón en mi escalera, eres todos los pisos del puñetero rascacielos. No eres una frase del libro, sino cada uno de sus capítulos, prólogo y epílogo incluídos. No eres una nota en mi canción preferida, porque todo lo que tocas con esa guitarra se convierte en mi canción preferida. Tú eres el eclipse. Y todo lo demás, tan solo es todo lo demás.
-Sabes, tengo miedo de representar una parte tan pequeña de ti que el resto acabe eclipsándome.
Y yo, pensando en lo perfecta que era la manera en la que me miraba, lo gracioso que era como comía su helado y lo feliz que me hacía verle a la derecha de mi vida, respondí:
-Tú no eres un escalón en mi escalera, eres todos los pisos del puñetero rascacielos. No eres una frase del libro, sino cada uno de sus capítulos, prólogo y epílogo incluídos. No eres una nota en mi canción preferida, porque todo lo que tocas con esa guitarra se convierte en mi canción preferida. Tú eres el eclipse. Y todo lo demás, tan solo es todo lo demás.
miércoles, 22 de agosto de 2012
El hueco de la cama.
Oí hablar de las musas, de los genios, de los arrebatos de inspiración. De creadores y artistas que se encerraban entre sus cuatro paredes preferidas durante un indefinido periodo de tiempo, con comida de lata y un montón de ideas en la cabeza. Ideas dispuestas a esfumarse si no consigues atraparlas en el momento justo, da igual lo que estés haciendo, nada es más importante que esa idea efímera. Y es curioso porque últimamente, al igual que pasa con la inspiración he tenido ciertos momentos de lucidez en los que rápidas pero intensas ideas me acudían a la cabeza. Primero fueron tus maneras. Flashes desperdigados en mi memoria, el día que no podías parar de reír, el otro, aquel que te sorprendió tanto algo que abriste los ojos desmesuradamente como solo tú sabes hacer. Luego eran mis gestos los que, inconscientemente, buscaban los tuyos entrelazados. Como una sinfonía de movimientos que, desperdigados podían no significar nada, pero juntos contaban una historia. Finalmente, al igual que las ideas de los genios, eran tu imagen y tu voz las que acudían a mi mente, y yo no podía pararlas! No podía guardarlo para más tarde, y tenía que cerrar los ojos y verte, escucharte. Y después me sentía feliz, como si todo el torrente de sentimientos hubiera derivado en ese recuerdo, corrientes en masa de felicidad desbordada. Y entonces llegó una noche en la que me dí cuenta de la cantidad de espacio que me sobraba en la cama, y agradecí a mi torpe mente recordarme, qué era lo que quedaría tan bien en ese hueco.
martes, 5 de junio de 2012
homenaje, plagio, versión, inspiración
Llamadlo como queráis pero yo cuando he visto este vídeo de Patty y compañía no he podido resistirme a ''palabrearlo''. Desde luego me queda un largo camino para llegar a la grandiosidad de sus trabajos pero de eso se trata, de probar y mejorar. Espero que lo disfrutéis, tanto el vídeo como el texto, mucho amor desde Valentia bloggers ^^
Lo gritaré corto y directo, a pleno pulmón, con el lenguaje universal musicado que todos entendemos si hace falta. Un par de notas sin pentagrama y unas ganas de decirlo... Si yo fuera presidente, sería el de las sonrisas y las chuches para los niños en cualquier momento del día. La caja tonta caerá algún día, en el que el ser humano comprenda que, como ya dijo alguien, la revolución NO será televisada. Los libros en los que apareceremos no serán e-books ni páginas de la wikipedia, los tratados de paz entre tu cama y la mía no se guardarán en un documento de word, y la fraternidad y el amor no contarán con un par de teclas en un ordenador. La libertad no vivirá de las ansias de volar, porque ya habremos volado, por encima de todos los que dijeron que un mundo mejor no era posible, pero también a su lado pues no contamos de un escalón más alto solo por ser soñadores. La libertad no dependerá del síndrome de abstinencia y si algo nos chutaremos solo serán las lágrimas de felicidad que llorará nuestro mundo, un mundo testigo de la esperanza con la que aún contamos. Reciclar no será un acto sino una actitud, y todo lo que algún día fue nuestro se convertirá en polvo si no lo compartimos. Porque YES, WE CAN. Podemos decirlo en lengua que más nos apetezca, tocarlo, bailarlo, escribirlo, gritarlo, pintarlo... Podemos hacer lo que nos de la gana con nuestras ganas, porque quien quiere puede, y si le sumas el esfuerzo de todas las almas unidas con el fin de no volver a separarse, nada será capaz de pararnos. El símbolo de la paz y no el del Mercedes será nuestro referente, y puede sonar muy iluso, pero como ya dijo una vez un gran genio 'puedes pensar que soy una soñadora, pero NO SOY LA ÚNICA'. Porque la justicia no es azarosa, es justa. La justicia no se juega al póker aunque últimamente haya quedado un poco cegada a causa de la oscuridad, y así, nosotros seremos los encargados de aportarle los haces de luz que necesita, los rayos de sol en la cara de la justicia y la transparencia. Apagaremos los cigarros y tiraremos el somnífero a la basura, porque no queremos felicidad en cápsulas, queremos felicidad en sonrisas y lágrimas, en estado puro, en el abrazo sincero de una madre, un padre o un amigo el día de nuestro cumpleaños. Y desconectaremos. Desconectaremos el router, la red móvil, el wifi, los teléfonos. Porque no nos hacen falta, si tenemos una bola del mundo infinita sobre la que poder posar el dedo y así viajar. Soñando alrededor de nuestro mundo que es de todos, sean mujeres, hombres o gatos jazz! Que le den al horario, el único compromiso que tendremos será el del respeto mutuo y la tolerancia, nuestra única obligación será la de cuidar la tierra que nos ha visto nacer y nos verá morir. Muchos, sabrán por fin lo gratificante que es recorrer los caminos infinitos del mundo en bicicleta, con el aire dándonos de lleno en la cara y cantando nuestra canción favorita a pleno pulmón, no importa cuál sea. Descubrirán muchos otros, el placer de sentarse en la hierba, mullida y húmeda a leer un buen libro. Dejarse atrapar por las páginas y las letras que algún día volaron de la cabeza de un artista a una hoja de papel. Haremos el amor y no la guerra, pacifistas entregados defensores de la ética y la moralidad, nos querremos con el corazón, el alma y el sexo. No existirán más secretos oficiales que no sean los susurros de un par de enamorados, o los trinos de los pájaros indescrifrables a nuestros ojos. Nuestra religión contará de un único principio 'HAKUNA MATATA' vive y deja vivir... pero ante todo se feliz. Nos querremos a nosotros mismos tanto como a los demás, masturbación ya no será tabú y los espejos agradecerán devolver sonrisas cada mañana. Porque nosotros creemos, creemos en un mundo en el que el 'carpe diem' fluya solo y ante todo... siempre llegue la hora de respirar profundo, y sonreír.
Lo gritaré corto y directo, a pleno pulmón, con el lenguaje universal musicado que todos entendemos si hace falta. Un par de notas sin pentagrama y unas ganas de decirlo... Si yo fuera presidente, sería el de las sonrisas y las chuches para los niños en cualquier momento del día. La caja tonta caerá algún día, en el que el ser humano comprenda que, como ya dijo alguien, la revolución NO será televisada. Los libros en los que apareceremos no serán e-books ni páginas de la wikipedia, los tratados de paz entre tu cama y la mía no se guardarán en un documento de word, y la fraternidad y el amor no contarán con un par de teclas en un ordenador. La libertad no vivirá de las ansias de volar, porque ya habremos volado, por encima de todos los que dijeron que un mundo mejor no era posible, pero también a su lado pues no contamos de un escalón más alto solo por ser soñadores. La libertad no dependerá del síndrome de abstinencia y si algo nos chutaremos solo serán las lágrimas de felicidad que llorará nuestro mundo, un mundo testigo de la esperanza con la que aún contamos. Reciclar no será un acto sino una actitud, y todo lo que algún día fue nuestro se convertirá en polvo si no lo compartimos. Porque YES, WE CAN. Podemos decirlo en lengua que más nos apetezca, tocarlo, bailarlo, escribirlo, gritarlo, pintarlo... Podemos hacer lo que nos de la gana con nuestras ganas, porque quien quiere puede, y si le sumas el esfuerzo de todas las almas unidas con el fin de no volver a separarse, nada será capaz de pararnos. El símbolo de la paz y no el del Mercedes será nuestro referente, y puede sonar muy iluso, pero como ya dijo una vez un gran genio 'puedes pensar que soy una soñadora, pero NO SOY LA ÚNICA'. Porque la justicia no es azarosa, es justa. La justicia no se juega al póker aunque últimamente haya quedado un poco cegada a causa de la oscuridad, y así, nosotros seremos los encargados de aportarle los haces de luz que necesita, los rayos de sol en la cara de la justicia y la transparencia. Apagaremos los cigarros y tiraremos el somnífero a la basura, porque no queremos felicidad en cápsulas, queremos felicidad en sonrisas y lágrimas, en estado puro, en el abrazo sincero de una madre, un padre o un amigo el día de nuestro cumpleaños. Y desconectaremos. Desconectaremos el router, la red móvil, el wifi, los teléfonos. Porque no nos hacen falta, si tenemos una bola del mundo infinita sobre la que poder posar el dedo y así viajar. Soñando alrededor de nuestro mundo que es de todos, sean mujeres, hombres o gatos jazz! Que le den al horario, el único compromiso que tendremos será el del respeto mutuo y la tolerancia, nuestra única obligación será la de cuidar la tierra que nos ha visto nacer y nos verá morir. Muchos, sabrán por fin lo gratificante que es recorrer los caminos infinitos del mundo en bicicleta, con el aire dándonos de lleno en la cara y cantando nuestra canción favorita a pleno pulmón, no importa cuál sea. Descubrirán muchos otros, el placer de sentarse en la hierba, mullida y húmeda a leer un buen libro. Dejarse atrapar por las páginas y las letras que algún día volaron de la cabeza de un artista a una hoja de papel. Haremos el amor y no la guerra, pacifistas entregados defensores de la ética y la moralidad, nos querremos con el corazón, el alma y el sexo. No existirán más secretos oficiales que no sean los susurros de un par de enamorados, o los trinos de los pájaros indescrifrables a nuestros ojos. Nuestra religión contará de un único principio 'HAKUNA MATATA' vive y deja vivir... pero ante todo se feliz. Nos querremos a nosotros mismos tanto como a los demás, masturbación ya no será tabú y los espejos agradecerán devolver sonrisas cada mañana. Porque nosotros creemos, creemos en un mundo en el que el 'carpe diem' fluya solo y ante todo... siempre llegue la hora de respirar profundo, y sonreír.
domingo, 22 de abril de 2012
Nos mantiene vivos.
Todos sentimos. Desesperación como esas gotas de agua que frenéticas, buscan el final de la ventana de tu cuarto un domingo triste, en su absurda carrera hacia el abismo. Inspiración como el roce del lápiz que sostengo al amanecer contigo, escribiendo en un cuaderno triste las memorias de la noche mientras tú duermes. Calma, la calma que respira tu pecho en armonía con tus ojos, cerrados y suaves. Placer el que nos lleva a caer exhaustos sobre el colchón, el placer de la piel y los gemidos suaves (o no tan suaves) que compartimos cuando el amor nos agobia. Debilidad por el amor y por la pérdida, sentimos debilidad antes de darnos cuenta de que a veces, perder significa ganar en el idioma de tus latidos. Por que al fin y al cabo tu corazón late gracias a que sientes, a que todos sentimos.
miércoles, 11 de abril de 2012
Quiero sentirme música.
Me siento asfixiada como si cada detalle de la vida pudiera hacerte más feliz que yo. Veo tu cara sonriendo a tantas cosas y tus palabras me hablan con lo que yo creo pesada indiferencia. Me bastaría una carcajada, o un susurro o tal vez sentir que necesitas tan solo un 0,1% de mí para ser feliz. Tan solo eso. Sin embargo me siento gris, gris y vacía. Como esas muñecas de porcelana que no son macizas, sino que cuando caen y se rompen desvelan que son huecas, que no contienen nada dentro. Me encantaría ser la música, porque la música permanece en ti durante todo el día, y toda la noche. La música es importante, y yo, me siento de todo menos importante.
martes, 10 de abril de 2012
enséñame
Enséñame a vivir porque yo solo soy coleccionista de recuerdos. Enséñame a querer como lo haces tú, eres tan sensato y tan real. Y yo soy tan efímera y tal volátil que no comprendo la crudeza de la vida. Tú eres el fuego que quema y yo solo soy las volutas de humo que verás al apagarse sobre tu cabeza. Tú quieres menos y yo siempre quiero más, porque espero de la vida toda la pasión que me pueda dar, puedo ofrecerle mis sueños a cambio de un amor tan extremo e incondicional como el mio hacia ti. Puedo ofrecer mis primaveras a cambio de que el resto del año no sea ni tuyo ni mío, sino nuestro. Bailarina de sensaciones y pintora de realidades abstractas, mi respiración la considero música, mis pasos sobre el asfalto el ritmo que me lleva a tu cuarto.
lunes, 26 de marzo de 2012
martes, 20 de marzo de 2012
la paz de tu sonrisa
Solo quería decirte que ahora ya conozco el secreto que se esconde debajo de tu almohada, que he aprendido que con el verano no llega el calor y con el invierno no necesariamente llega el frío. Que ya me sé de memoria tus gestos y tus palabras, me he aprendido todas y cada una de tus miradas, y ya no me sorprende un beso tuyo. Pero no me acostumbro a tu sonrisa, es tan efímera que asusta, es tan pacífica que quema, tan necesaria que nunca se queda. Así que esta es la última carta que te escribo, ya que todas las demás nunca han tenido respuesta, no voy a seguir siendo la ilusa que vive de los sueños, porque de sueños no se vive. Me voy camino a ninguna parte, que me han dicho que allí, la paz de tu sonrisa no podrá alcanzarme.
jueves, 15 de marzo de 2012
Anette de vacaciones
Su rutina es el pelo suelto y al viento, vaqueros desgastados y alguna camiseta que muestre a Cobain en plena acción. Pero hoy les da vacaciones a sus viejas Converse y a su manía de tener miedo de encontrarse con él en la barra de algún bar. Anette se siente bien con su vestido color rosa muñeca de cristal, el pelo color fuego trenzado y estas inusuales ganas de bailar vals. Vals... tiene aspecto de luna de París en medio de Madrid. Y la gente se gira a mirarla, porque es extraña y etérea. Pero por muchas vacaciones que intente otorgar a su dolor, los vestidos se arrugan, los peinados se deshacen y las ganas de bailar son inversamente proporcionales a las horas que lleves de pie. No te engañes, las sonrisas son lo único que se ha ido de vacaciones en tu vida.
miércoles, 29 de febrero de 2012
nunca encajamos y la imperfección nos engancha
Me voy a hartar a beber días disfrazados de vodka, y a situar tu sonrisa en el puesto número uno del récord de sonrisas más bonitas del universo. Mi locura se esconde en cada poro de tu piel y las teclas de mi ordenador hacen las veces de todo lo que nunca te he dicho. Que me maten si se pierden tus palabras antes de ir a dormir, soñar contigo es gratis y sin embargo yo pago el precio de despertar. Cámbiame por otra con más tetas y menos escritos, pero luego no me digas que echas de menos mis parrafadas. Tú eres el café de los lunes por la mañana, y yo la merienda de los martes. Podemos saciarnos de besos en tu cama el resto de la semana si te apetece.
domingo, 26 de febrero de 2012
Ella se llamaba melancolía
Miércoles. No, jueves que ya pasan de las doce, y de la una, y de las dos... Tres menos cuarto de la madrugada, Bon Jovi y cada nota de su ''Always'' son como un pinchazo más justo en el medio de tu corazón. Mañana hay clase y un examen, o mejor dicho dos, de física y de algo que ni siquiera recuerdas porque obviamente no has estudiado. ¿Dónde estará la chica del ipod lleno de canciones de los Beatles? ¿Dónde está la de los labios dulces y nerviosos? Solía sentarse en el borde de tu cama, o encima de tus piernas en la silla del escritorio. No quieres recordar los haces de luz que, proyectados desde la lámpara con la que ahora te iluminas, se reflejaban en sus ojos. Le gustaba tumbarse en tu cama mientras te escuchaba tocar la guitarra, e imaginas ahora su cuerpo tapado con esa manta, que ya no te quita el frío ni a la de tres. Pero ella ya no está, ni en tu cama, ni en tu silla, ni mucho menos en tus labios. En el único sitio donde podrás encontrarla es en tus recuerdos, en tu dolor, y en algún que otro bar oscuro. Ignoras si sigue bailando en aquel estudio de ballet, pero sabes que con cada paso que ella dé, en cualquier lugar hará música y baile. Lo peor es la sonrisa, estúpido, aún no entendiste que por cada lágrima suya tu derramarías tres más.
martes, 7 de febrero de 2012
la chica de la biblioteca
Entró con sus amigas, ahogando las risas en el marco de la puerta, para respetar el ambiente de estudio que allí se respiraba. Y sólo hizo falta una mirada y tres palabras. Señaló la silla que estaba a su lado y dirigiéndose bajito a él le preguntó con una bonita sonrisa:
-Perdona, ¿Está ocupada?
No logró más que balbucear un cortado ''Oh, no.. no'' Y dirigió la mirada de nuevo al interrogante libro de física que reposaba sobre la mesa, apenas habían sido unos pocos segundos de contacto visual, pero ya no vio fórmulas ni apuntes. Lo único que veía eran sus chispeantes y sinceros ojos pardos. Y ahora él va cada lunes a la biblioteca, a las once y media, y ella siempre está allí. Y ya no le ha vuelto a preguntar si la silla está ocupada, se sienta a su lado, o frente a él, y los dos tratan de adivinarse. Y ahora, ella es la chica de la biblioteca.
sábado, 4 de febrero de 2012
somos antagonismo de olvido
La tuvo a su lado en tantos momentos, la vio en tantas situaciones y de tantas maneras, la echó de menos tantas noches y de más tantas mañanas tontas. La abrazó y, como consecuencia, el corazón duplicó la velocidad, acelerando el número de latidos hasta límites insospechados. La besó aquellas noches, en las que no podía verla pero sí sentirla, allí en la cama, a su lado. Y al despertar añoró esos besos llenos de deseos escondidos y secretos de esos que da gusto compartir. La observó, llorar y secarse las lágrimas, respirar profundo, levantar la mirada y decir con una dulce sonrisa ''estoy bien''. La tuvo entre sus brazos... a ella y a sus curiosas manías, a sus preciosos ojos marrones que cerraba cuando lo sentía cerca, cálido. Y era suya, siempre fue suya. Y él, aunque no lo sabía, también fue y será siempre suyo. Le dejaba sin aliento cada noche y le daba fuerza cada mañana, y eso es lo más bonito.
viernes, 3 de febrero de 2012
solía vivir solo antes de conocerla
-¿Cómo supo usted que ella era la única mujer a la que iba a amar?
-Nadie sabe cual es el amor verdadero, pero llega así, un día estás disfrutando de la vida y de pronto no sabes como has podido vivir sin ella.
-¿Y las dudas?
-Sabe, yo no lo llamaría dudas, lo llamaría miedo. Pues tan solo un 10% de las relaciones terminan debido a la falta de amor. El orgullo, los miedos, las indecisiones, el qué dirán. Esas son las verdaderas razones por las que la gente así sin más, decide de un día para otro tomar una decisión equivocada. Sabe usted, si todos diéramos al amor más importancia que al miedo, este sería un mundo mejor.
-Nadie sabe cual es el amor verdadero, pero llega así, un día estás disfrutando de la vida y de pronto no sabes como has podido vivir sin ella.
-¿Y las dudas?
-Sabe, yo no lo llamaría dudas, lo llamaría miedo. Pues tan solo un 10% de las relaciones terminan debido a la falta de amor. El orgullo, los miedos, las indecisiones, el qué dirán. Esas son las verdaderas razones por las que la gente así sin más, decide de un día para otro tomar una decisión equivocada. Sabe usted, si todos diéramos al amor más importancia que al miedo, este sería un mundo mejor.
domingo, 29 de enero de 2012
nuestro punto de partida
Y aunque la memoria es una máquina traicionera nosotros no olvidamos como amarnos a las cinco de la tarde de cada viernes, ni siquiera olvidamos que somos como el buen vino y mejoramos con el tiempo. Y si lo olvidábamos, después de caminar un par de días entre tontas discusiones y absurdos reproches, volvíamos al punto de partida que no era otro que nuestros abrazos y un buen polvo. Pues si algo teníamos de bueno es que nadie se entendía como nosotros en el lenguaje de las sonrisas y las caricias antes de hacer el amor. Después de todo, no hay nada como desnudarle el cuerpo y el alma a la persona que más amas.
miércoles, 25 de enero de 2012
independencia
Cuídate, tú cuídate. Que yo siempre estaré bien. Y cuanto más dí más perdí, ojalá vinieras a susurrarme que no es así, desgraciadamente llegará un día en el que de tanta independencia podría llegar a olvidar el color de tus sábanas. Lo peor es que ahora no me dejas recordarte, y si dejo de hacerlo no me permitirás olvidarte. Coge tu guitarra y toca, pero no para mí pequeño, hoy tocas por ti. Quizá... y solo quizá, el día que me notes frágil una sola caricia me rompa.
lunes, 23 de enero de 2012
domingo, 22 de enero de 2012
sin más título que un te quiero
Leyendo a Neruda hasta las cuatro, o por lo menos menos cuarto de la madrugada. Mil veces amado corazón, si te escribo ahora es porque no pude retener ayer a la razón. Hoy tiritan mis pupilas y se mojan mis pestañas, solloza mi garganta y llueve sobre los apuntes de física, tendrás que rehacerlos porque el físico siempre fuiste tú. Yo nunca dejé de ser la niña que creía en la poesía. Escribo los retazos que siempre callo, y ahora podría entrar el pájaro de la libertad por la ventana y podrían volver a pasar los trenes que dejamos atrás. Pero que les jodan. Si te pierdo que sea en base a que hice algo mal, los errores son aciertos precoces. Mi alma tiene anemia por falta de tus caricias, y hoy soy feliz por haber ignorado las advertencias. Quiero ser contigo seas lo que seas.
viernes, 13 de enero de 2012
el valor de ser la excepción
No vestiré de bajas pasiones aunque las sienta, no fumaré un cigarro con la cara descubierta. No me enorgulleceré de ser un suficiente, mis piernas no abren al primero que se presente. Soy bailarina, pero de ballet y no de discoteca consecutiva. Y sí, iré dando tumbos por el centro algún sábado por la noche, beberé tequila con limón y sal y algún que otro botellín de cerveza. Experimentaré, creceré, aprenderé, y lo haré con quién yo quiero. Disfrutaré de mis días [y por supuesto de mis noches] pero siempre tendré en cuenta quién soy.
domingo, 8 de enero de 2012
un absurdo sube y baja
Jamás se paran a pensar en el otro lado de la balanza. Ponerse en el lugar del otro no es su especialidad y si las discusiones son frecuentes es algo normal. Alguien dio más de lo que debía y otro no supo renunciar a casi nada. ¿Polos opuestos? Muy típico. Más bien colores con matices diferentes, un día de lluvia y uno de sol, simpatía natural y timidez, frío y calor, dulce y salado, un solo de Slash y un Allegro para piano. Podrían haberse cruzado indiferentes un día por la calle, continuar siendo perfectos desconocidos con vidas completamente ajenas. Podrían no haber empezado con esto, y hoy podría ser otro absurdo día gris. Pero aquello tenía que suceder, es su paraíso apocalíptico personal. Aunque un día se coman la boca y al siguiente solo malos ratos, aunque las guerras puedan ser de cosquillas o de problemas abstractos, que nadie ve. Lo peculiar de esta historia es que sí, Sabina, a sus puntos finales, sí que les siguen dos puntos suspensivos.
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