Dejé de decir 'tú y 'yo', para decir nosotros.
domingo, 26 de febrero de 2012
Ella se llamaba melancolía
Miércoles. No, jueves que ya pasan de las doce, y de la una, y de las dos... Tres menos cuarto de la madrugada, Bon Jovi y cada nota de su ''Always'' son como un pinchazo más justo en el medio de tu corazón. Mañana hay clase y un examen, o mejor dicho dos, de física y de algo que ni siquiera recuerdas porque obviamente no has estudiado. ¿Dónde estará la chica del ipod lleno de canciones de los Beatles? ¿Dónde está la de los labios dulces y nerviosos? Solía sentarse en el borde de tu cama, o encima de tus piernas en la silla del escritorio. No quieres recordar los haces de luz que, proyectados desde la lámpara con la que ahora te iluminas, se reflejaban en sus ojos. Le gustaba tumbarse en tu cama mientras te escuchaba tocar la guitarra, e imaginas ahora su cuerpo tapado con esa manta, que ya no te quita el frío ni a la de tres. Pero ella ya no está, ni en tu cama, ni en tu silla, ni mucho menos en tus labios. En el único sitio donde podrás encontrarla es en tus recuerdos, en tu dolor, y en algún que otro bar oscuro. Ignoras si sigue bailando en aquel estudio de ballet, pero sabes que con cada paso que ella dé, en cualquier lugar hará música y baile. Lo peor es la sonrisa, estúpido, aún no entendiste que por cada lágrima suya tu derramarías tres más.
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