Dejé de decir 'tú y 'yo', para decir nosotros.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Así de simple

El presente sabe a té de vainilla, huele a incienso y suena como una canción de Ed Sheeran. Y me hace feliz.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Buon Natale

Conozco mucha gente a la que no le gusta la navidad, y respaldan esa afirmación argumentando el exceso de consumismo que encontramos en estas fechas, la desmesurada cantidad que gastan los ayuntamientos en electricidad con las luces, los odiosos villancicos que suelen provocar dolor de cabeza, el agobio de ir a más de una comida familiar a la semana... 

Pues qué queréis que os diga, puede que os sorprenda pero la verdad es que me gusta la navidad. Lo cierto es que no consigo averiguar por qué, pero me resultan agradables estas fechas. En primer lugar, supongo que tiene algo que ver que sea una persona muy afín al frío y a llevar capas y capas de ropa y abrigos y bufandas y gorros calentitos... Y la verdad es que también me agrada pasear por el centro de la ciudad (que no es Madrid, pero es aceptable... ) y ver mucha gente, muchas sonrisas, cafés humeantes a través de las ventanas de las cafeterías. 

Supongo que todo tiene su lado bueno y su lado malo, y obviamente no todas las personas ni todas las familias viven estas fechas de la misma manera, pero tal vez sea porque me acuerdo de mi infancia, que afortunadamente no fue dura en absoluto, y me hace feliz pensar que hay niños que la noche de reyes se acostarán nerviosos, o que en este momento puede haber una pareja de recién casados poniendo juntos el árbol y ¿Por qué no? Haciendo el amor sobre la alfombra, por ejemplo.

En cualquier caso, y aunque sea un gran tópico, lo que más me gusta de la navidad es que conforme creces te das cuenta de que el regalo que recibes con más ilusión de todos, puede ser incluso un gran abrazo de una persona que te importa. Y aunque tengamos todo el año para abrazarnos y ser buenos, complace saber que aún en la situación actual, son éstas las cosas que nadie nos puede arrebatar, que el dinero no es capaz de comprar, y con las que nunca se podrá hacer negocio. 

Feliz navidad y un abrazo de oso a todos :)

domingo, 9 de diciembre de 2012

el truco

Sabéis esas veces en las que el llanto
se acumula en el pecho y casi estalla,
esas veces en las que mamá hace la cena
mientras tú cierras la puerta.

Cuándo las lágrimas acompañan a la respiración
y dentro de ti no hay nada,
nada más que agua.

Entonces el truco es coger aire,
sí, de verdad, aire.
Coges mucho aire y te llenas,
piensas en un abrazo y lo sueltas.

Y así cuando mamá llama a cenar
cuando te aburres en clase de matemáticas
cuando relees las cartas
cuando hace frío... No lloras más.

La pena es que a veces,
como tantas otras cosas...
el truco no funciona.

Anette y sus elecciones

Un (mal) día, Anette fue consciente de lo que significa tomar decisiones. Parece tan obvio que tomar una decisión conlleva unas consecuencias, que todos creemos que el día que hayamos de elegir, sabremos a qué nos enfrentamos. Anette pensaba lo mismo hasta que se vio obligada a representar el papel de protagonista en esta típica situación, y hasta que no tuvo de frente los dos simbólicos senderos en los que desembocaba el camino recorrido no supo realmente lo que era sentir el agobio y la presión de una acción inevitable. Decidir, comprendió Anette, significó lágrimas brotando de sus ojos, presión en el pecho, y una sensación de desdicha difícil de describir. Anette y su falda negra se sentaron en una silla plegable, hablaron, lloraron y decidieron. Ella y su melena de fuego, ella y sus desdichas, ella y sus acciones, ella y sus consecuencias. 
Y si hay algo que Anette puede asegurar sin miedo a equivocarse es que nunca, jamás hasta a fecha había comprendido realmente lo que duele decidir cuando una está dividida.