Dejé de decir 'tú y 'yo', para decir nosotros.
sábado, 4 de febrero de 2012
somos antagonismo de olvido
La tuvo a su lado en tantos momentos, la vio en tantas situaciones y de tantas maneras, la echó de menos tantas noches y de más tantas mañanas tontas. La abrazó y, como consecuencia, el corazón duplicó la velocidad, acelerando el número de latidos hasta límites insospechados. La besó aquellas noches, en las que no podía verla pero sí sentirla, allí en la cama, a su lado. Y al despertar añoró esos besos llenos de deseos escondidos y secretos de esos que da gusto compartir. La observó, llorar y secarse las lágrimas, respirar profundo, levantar la mirada y decir con una dulce sonrisa ''estoy bien''. La tuvo entre sus brazos... a ella y a sus curiosas manías, a sus preciosos ojos marrones que cerraba cuando lo sentía cerca, cálido. Y era suya, siempre fue suya. Y él, aunque no lo sabía, también fue y será siempre suyo. Le dejaba sin aliento cada noche y le daba fuerza cada mañana, y eso es lo más bonito.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario