Dejé de decir 'tú y 'yo', para decir nosotros.

domingo, 22 de enero de 2012

sin más título que un te quiero

Leyendo a Neruda hasta las cuatro, o por lo menos menos cuarto de la madrugada. Mil veces amado corazón,  si te escribo ahora es porque no pude retener ayer a la razón. Hoy tiritan mis pupilas y se mojan mis pestañas, solloza mi garganta y llueve sobre los apuntes de física, tendrás que rehacerlos porque el físico siempre fuiste tú. Yo nunca dejé de ser la niña que creía en la poesía. Escribo los retazos que siempre callo, y ahora podría entrar el pájaro de la libertad por la ventana y podrían volver a pasar los trenes que dejamos atrás. Pero que les jodan. Si te pierdo que sea en base a que hice algo mal, los errores son aciertos precoces. Mi alma tiene anemia por falta de tus caricias, y hoy soy feliz por haber ignorado las advertencias. Quiero ser contigo seas lo que seas.

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