Dejé de decir 'tú y 'yo', para decir nosotros.
domingo, 29 de enero de 2012
nuestro punto de partida
Y aunque la memoria es una máquina traicionera nosotros no olvidamos como amarnos a las cinco de la tarde de cada viernes, ni siquiera olvidamos que somos como el buen vino y mejoramos con el tiempo. Y si lo olvidábamos, después de caminar un par de días entre tontas discusiones y absurdos reproches, volvíamos al punto de partida que no era otro que nuestros abrazos y un buen polvo. Pues si algo teníamos de bueno es que nadie se entendía como nosotros en el lenguaje de las sonrisas y las caricias antes de hacer el amor. Después de todo, no hay nada como desnudarle el cuerpo y el alma a la persona que más amas.
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