Dejé de decir 'tú y 'yo', para decir nosotros.

domingo, 26 de agosto de 2012

Madrid.

Ven aquí, Madrid, que estoy cansada de pensarte en la distancia a ti y a las maravillas que guardas. Encuentrame, Madrid, que estoy harta de buscarte en tantas miradas, en tantos días perdidos porque en la costa no nieva. Mírate, Madrid, enfrentas a tus calles en el seno de alguna esquina en la que un violinista toca  'La vie en rose', mírate cernida sobre las manos entrelazadas de los enamorados que pasean bajo tu luna. Danos conversación, Madrid, que imaginamos tantas cosas sobre los bohemios áticos que aspiran poder tocar el cielo al asomarse por la ventana y localizar la sombra de tu agradable viento. Báilame, Madrid, báilame mucho y respira tu esencia, y comprende cuanto me gusta sentirme pequeña paseándote dentro de mi bufanda. Y si es acompañada, seguro que brillas más, Madrid. 

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