Dejé de decir 'tú y 'yo', para decir nosotros.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Anette y sus obligaciones

Conocía tanto sus vicios como sus obligaciones, pero no la clase de obligaciones que tiene una persona como otra cualquiera, pues ella no era de esas personas que dejan indiferentes. Ella misma había marcado sus propias obligaciones, levantarse cada mañana de la cama, tener el valor suficiente como para mirar a alguien que no vale la pena a la cara y decirle 'Piérdete, ya no te necesito'. Lo hacía cada fin de semana, cuando al despertar en cama ajena el tipo en cuestión le pedía su número de teléfono, ella, con indiferencia se abrochaba el sujetador y aún vestida de fiesta salía otra mañana a la calle sin apenas despedirse. Puede que algunos la criticaran, o hablaran mal de ella pero no importaba, pues los Guns sonaban atronadores en sus oídos con 'Fourteen years'. Esa era otra de sus obligaciones, que se había llegado a convertir en un principio, no le importaba lo más mínimo lo que dijeran de ella. Esa pelirroja divertida que cada sábado escogía bien su nuevo entretenimiento de noche, era, sin lugar a dudas, ella misma. Solo había un hecho que rompía con todo esto, él. Cuando él aparecía de nuevo dispuesto a reanudar todo aquello de lo que salieron huyendo. 
-Pero vamos a ver querido, ¿tu ves que debajo de esta cazadora negra haya cambiado algo? Pues quizá mi talla de sujetador no, pero te diré una cosa, a partir de ahora cada vez que vengas no será para hacerme el amor, todo eso se acabó. He cambiado la percepción que tenía de lo nuestro. 
-Pelirroja, sé que aún me quieres, pero tengo otras intenciones. Tocarte el pelo... follarte el alma...

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