Dejé de decir 'tú y 'yo', para decir nosotros.

domingo, 22 de abril de 2012

Nos mantiene vivos.

Todos sentimos. Desesperación como esas gotas de agua que frenéticas, buscan el final de la ventana de tu cuarto un domingo triste, en su absurda carrera hacia el abismo. Inspiración como el roce del lápiz que sostengo al amanecer contigo, escribiendo en un cuaderno triste las memorias de la noche mientras tú duermes. Calma, la calma que respira tu pecho en armonía con tus ojos, cerrados y suaves. Placer el que nos lleva a caer exhaustos sobre el colchón, el placer de la piel y los gemidos suaves (o no tan suaves) que compartimos cuando el amor nos agobia. Debilidad por el amor y por la pérdida, sentimos debilidad antes de darnos cuenta de que a veces, perder significa ganar en el idioma de tus latidos. Por que al fin y al cabo tu corazón late gracias a que sientes, a que todos sentimos.

miércoles, 11 de abril de 2012

Quiero sentirme música.

Me siento asfixiada como si cada detalle de la vida pudiera hacerte más feliz que yo. Veo tu cara sonriendo a tantas cosas y tus palabras me hablan con lo que yo creo pesada indiferencia. Me bastaría una carcajada, o un susurro o tal vez sentir que necesitas tan solo un 0,1% de mí para ser feliz. Tan solo eso. Sin embargo me siento gris, gris y vacía. Como esas muñecas de porcelana que no son macizas, sino que cuando caen y se rompen desvelan que son huecas, que no contienen nada dentro. Me encantaría ser la música, porque la música permanece en ti durante todo el día, y toda la noche. La música es importante, y yo, me siento de todo menos importante. 

martes, 10 de abril de 2012

enséñame

Enséñame a vivir porque yo solo soy coleccionista de recuerdos. Enséñame a querer como lo haces tú, eres tan sensato y tan real. Y yo soy tan efímera y tal volátil que no comprendo la crudeza de la vida. Tú eres el fuego que quema y yo solo soy las volutas de humo que verás al apagarse sobre tu cabeza. Tú quieres menos y yo siempre quiero más, porque espero de la vida toda la pasión que me pueda dar, puedo ofrecerle mis sueños a cambio de un amor tan extremo e incondicional como el mio hacia ti. Puedo ofrecer mis primaveras a cambio de que el resto del año no sea ni tuyo ni mío, sino nuestro. Bailarina de sensaciones y pintora de realidades abstractas, mi respiración la considero música, mis pasos sobre el asfalto el ritmo que me lleva a tu cuarto. 

lunes, 26 de marzo de 2012

Que ella sueña con dormir arropada por el sonido de su guitarra. Que los sueños están hechos de ilusiones, tu cama de nubes y la mía de tu ausencia. 

¿Quién le cantará a Michelle por las noches?

martes, 20 de marzo de 2012

la paz de tu sonrisa

Solo quería decirte que ahora ya conozco el secreto que se esconde debajo de tu almohada, que he aprendido que con el verano no llega el calor y con el invierno no necesariamente llega el frío. Que ya me sé de memoria tus gestos y tus palabras, me he aprendido todas y cada una de tus miradas, y ya no me sorprende un beso tuyo. Pero no me acostumbro a tu sonrisa, es tan efímera que asusta, es tan pacífica que quema, tan necesaria que nunca se queda. Así que esta es la última carta que te escribo, ya que todas las demás nunca han tenido respuesta, no voy a seguir siendo la ilusa que vive de los sueños, porque de sueños no se vive. Me voy camino a ninguna parte, que me han dicho que allí, la paz de tu sonrisa no podrá alcanzarme.

Hoy escribe él

jueves, 15 de marzo de 2012

Anette de vacaciones

Su rutina es el pelo suelto y al viento, vaqueros desgastados y alguna camiseta que muestre a Cobain en plena acción. Pero hoy les da vacaciones a sus viejas Converse y a su manía de tener miedo de encontrarse con él en la barra de algún bar. Anette se siente bien con su vestido color rosa muñeca de cristal, el pelo color fuego trenzado y estas inusuales ganas de bailar vals. Vals... tiene aspecto de luna de París en medio de Madrid. Y la gente se gira a mirarla, porque es extraña y etérea. Pero por muchas vacaciones que intente otorgar a su dolor, los vestidos se arrugan, los peinados se deshacen y las ganas de bailar son inversamente proporcionales a las horas que lleves de pie. No te engañes, las sonrisas son lo único que se ha ido de vacaciones en tu vida.